La reciente firma del Convenio Colectivo de la Industria Siderometalúrgica y el principio de acuerdo alcanzado en el Convenio de Comercio del Metal representan un paso adelante muy significativo para nuestro sector. Después de un periodo de negociaciones largo e intenso, las partes hemos sido capaces de encontrar un punto de consenso que garantiza estabilidad, seguridad jurídica y proyección de futuro hasta 2027.
Desde la patronal, queremos poner en valor la responsabilidad mostrada a lo largo de todo el proceso. Este acuerdo no sólo cierra una etapa de negociación muy compleja, sino que refuerza la capacidad del sector para adaptarse a los nuevos retos económicos, tecnológicos y sociales que ya tenemos en el horizonte.
El convenio firmado incorpora medidas que favorecen la competitividad de las empresas y aportan certezas a las personas trabajadoras. Esta previsibilidad es clave en un momento en que la industria y el comercio del metal están inmersos en procesos de transformación profunda: digitalización, transición energética, nuevas demandas de mercado y cambios en los modelos productivos.
El principio de acuerdo en el Convenio de Comercio del Metal, por su parte, evidencia que las partes continuamos avanzando con determinación. Somos conscientes de la importancia de este subsector dentro de la cadena de valor del metal, y confiamos en que la próxima valla del acuerdo definitivo permita ampliar aún más la estabilidad que ya hemos alcanzado en la industria.
Con estos avances, reforzamos nuestra apuesta por un sector fuerte, moderno y capaz de seguir generando empleo de calidad. Conseguir marcos reguladores sólidos y equilibrados es indispensable para promover la inversión, impulsar la innovación y aportar certezas en un contexto económico cambiante.
Desde la patronal, destacamos el papel la Unión Patronal Metalúrgica y reafirmamos nuestro compromiso con el diálogo social y con la construcción de acuerdos que permitan crecer el conjunto del sector. La firma y el principio de acuerdo alcanzados son una muestra clara de que, con responsabilidad y voluntad constructiva, es posible llegar a entendimientos que beneficien a empresas y personas trabajadoras por igual.
Por estos dos años que tenemos de antemano ya dibujamos un horizonte de progreso y estabilidad. Y seguiremos trabajando para que así sea.
