Un año más procedemos a actualizar el impacto del Impuesto Catalán del CO2 de los vehículos de tracción mecánica, destacando su impacto distorsionador en el sector de la automoción y la recaudación pública.
La Patronal Catalana de la Distribución de Automoción (Fecavem) reitera su oposición inicial al impuesto del C02. Desde el inicio se ha posicionado en contra de la implementación. Catalunya ha perdido su capacidad tractora y peso en el conjunto del mercado, la Generalitat recauda por debajo de sus previsiones y la Administración local se resiente porque una parte de las matriculaciones se formalizan fuera de Catalunya.
La lectura del informe nos confirma que el tiempo nos da la razón. Hoy, la distorsión es un hecho. Desde Fecavemreiteramos nuestra predisposición a colaborar con la Generalitat de Catalunya para corregir los impactos negativos actuales.
