Skip links

Joan Casanovas, Drivim: «Los catalanes pagamos más impuestos que nadie y no hay ni una iniciativa propia para ayudar a la venta del automóvil»

El Infogremi del mes de mayo lo dedicamos a conocer la figura de Joan Casanovas, propietario del Grupo Drivim. Joan Casanovas ha entrado como miembro de la Junta del Gremio del Motor y es un histórico de la automoción catalana.

Dentro del mundo de la distribución entró desde la curiosidad y las ganas de emprender. Comenzó el oficio de administrativo en 1976 en un taller de reparación en la calle Ignasi Iglesias de Badalona, que todavía está en manos de otras personas, pero está. En 1980, cuando regresó del Servicio Militar, en este mismo taller le dieron una pequeña representación de la marca Renault y allí ya vio que tenía posibilidades. En 1985 decidió que montaría una compraventa (barrio de Bufalà) y le dijo a su amigo Jordi Roca que, desde la escuela se conocían desde que tenían 13 años, y aún siguen siendo socios y amigos. Después montaron una tienda más grande en el centro de Badalona, en la avenida President Companys y en acabado vino en Lluis Conesa ofreciendo hacer sociedad con la marca ROVER y LAND ROVER. En 1995 vendieron la representación de Rover y en 1996 comenzaron con Chrysler – Jeep. En el año 2004, Joan Carpio les ayudó a conseguir la representación de Citroën. Posteriormente, con procesos de venta y compra de marcas, Drivim surfeó las crisis económicas que se han ido sucediendo hasta el año 2015, cuando se marca otro punto de inflexión al ser uno de los primeros grupos de automoción en nuestra casa para apostar por la venta a través de Internet. Los últimos cambios más destacados han sido los pasados años 2022 y 2023 con la reagrupación de concesionarios que marcó Stellantis. Drivim, en los últimos tiempos ha ampliado espacios con la compra de un gran establecimiento en la Maquinista de Barcelona y, actualmente, representa las siguientes marcas: Citroën, Jeep, Opel, Fiat, Subaru, Peugeot y LeapMotor. En pickups también representamos Foton. Y, en dos ruedas, también Aprilia, Guzzi y Piaggio que elevan hasta los 80 millones de facturación en el último ejercicio de 2025.

Este pasado mes de abril, se oficializó su entrada como miembro de la Junta del Gremio del Motor. ¿Qué objetivos se ha marcado?

Espero poder aportar todo lo que pueda, dar aires nuevos, dinamismo y, a la vez, aprender y relacionarme con gente del automóvil que son unos másteres y llevan muchos años de oficio.

Una de las tareas de la Junta es trabajar en qué acción conjunta debe darse de cara a la administración y sus gobernantes para que tengan en cuenta las necesidades de un sector vital para el PIB de todo el país. ¿Qué priorizaría como temas más inmediatos en este ámbito?

Pediría que el gobierno realice acciones para renovar el parque. No nos sirve que entre un 10-15% de los coches sean eléctricos, pero haya un 30% que son extremadamente antiguos. Estamos luchando y modrándolo todo a favor del coche eléctrico y todavía tenemos coches con poca calidad ambiental. Tenemos que ir más allá y también tener en cuenta la importancia de los híbridos.

En un mundo cada vez más global, ¿por qué cree que es tan importante seguir apostando por el asociacionismo como lo hace el Gremio del Motor?

Para llegar allí donde, como empresa particular, no podemos hacerlo. Tener más fuerza y cuando haya que hablar con un consejero o un presidente, nos escuche. El Gremio nos da esa fuerza de la que hable y saber, en cada momento, dónde dirigirme. Es una barbaridad que cualquier plan del gobierno actual, sea cual sea, haya estos excesos de burocracia. Además, también es necesario que la Generalitat de Cataluña siga el camino de otras comunidades como la gallega o la vasca y apueste por planes adicionales. Los catalanes pagamos más impuestos que nadie y no hay ni una iniciativa propia para ayudar a la venta del automóvil. A modo de ejemplo, si se dieran subvenciones a los concesionarios para montar cargadores eléctricos, ayudaría de repente a las ciudades y nosotros tenemos el espacio y la pericia.

Desde su pericia y, en un mundo cambiante y digitalizado, ¿dónde queda la figura del vendedor?

La gente sigue confiando, y mucho, con el vendedor. Las personas continúan, como es lógico, sin ir a la letra pequeña de todo, nos preguntan y somos prescriptores porque hacemos una gran tarea y nos centramos en dar todas las respuestas. Piensa que todavía estamos batallando con la etiqueta amarilla, si se puede entrar o no en Barcelona desde el año 2024, y se generan incertidumbres evitables.

A partir de ahí, ¿qué cambios debe hacer la distribución para adaptarse a los nuevos tiempos?

Personalmente, desde Drivim estamos trabajando con la inteligencia artificial para tener resultados más inmediatos al momento, más información, ser capaces de ahorrar costes en la organización de administración, entre otros. La segunda parte por la que apostamos es el marketing. Nos gastamos mucho dinero con un departamento de cinco personas y, a la vez, invertimos en herramientas de posicionamiento. Finalmente, también es importante contar con una buena dirección comercial, conseguir los rappels, los objetivos de marca y venta, así como hacer el seguimiento que podamos.

Uno de los grandes puntos de inflexión también ha sido la entrada en la dirección de su hijo Joan Casanovas…

Efectivamente, Juan ahora tiene 37 años y actualmente es el CEO de Drivim. Comenzó desde la base, abajo, en el año 2012 y después de formarse y especializarse con ingeniería y viajar y conocer diferentes maneras de trabajar. Ha sido el verdadero impulsor de la digitalización y el marketing de Drivim y ha introducido la IA. También quiero destacar el trabajo de Diana Orellana, directora comercial y David García, director de postventa.

Hemos hecho una fotografía completa de Drivim en el ámbito de estrategia y marcas. Pero ¿qué servicios también incorporan para dar un servicio 360?

Nos centramos en dar respuesta a todas las necesidades de movilidad. Drivim entró en el mundo de la suscripción con cerca de 100 vehículos para aquellas personas que tienen una dificultad más elevada de crédito o empresas de nueva creación que no tienen suficiente. También ofrecemos lavacar y hemos reforzado el taller, analizando la producción actual. Además, tanto es importante el vehículo nuevo como el de ocasión y, en estos momentos, nos centramos en focalizar todos nuestros esfuerzos en una economía de escala.