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La movilidad en Barcelona, clave para la economía y la ocupación

El pasado 12 de mayo de 2026, el secretario general del Gremio del Motor e impulsor de la plataforma Mou-te per Barcelona Joan Estaràs, se reunió con la Dirección de Movilidad del Ayuntamiento para trasladar varias preocupaciones estratégicas sobre la planificación y la gobernanza de la movilidad en la ciudad. Esta plataforma, que agrupa a entidades y empresas, trabaja para mejorar la experiencia de desplazamiento de residentes, visitantes y profesionales, y reivindica una visión más coordinada y eficiente de la movilidad metropolitana.

Uno de los principales puntos tratados fue la conexión del tranvía por la Diagonal, un proyecto clave pero con una ejecución prevista de 40 meses de duración, 3 años y 4 meses. Se expresaron dudas sobre el calendario y el presupuesto, así como sobre el impacto prolongado de las obras en el comercio, la restauración y el vecindario. También se pusieron en cuestión los estudios de impacto y la falta de claridad en la planificación operativa, especialmente en lo que se refiere al transporte público y la gestión del tráfico durante las obras.

La necesidad de una planificación estratégica sólida fue otro eje central de la reunión. Se remarcó la urgencia de aprobar el Plan de Movilidad Urbana (PMU) de Barcelona, actualmente pendiente, para garantizar seguridad jurídica y una acción coordinada. Mou-te per Barcelona insistió en la importancia de generar consenso político y social para hacer avanzar las políticas de movilidad con estabilidad, consenso y visión a largo plazo.

También se alertó sobre la saturación de obras simultáneas en la ciudad, que dificulta la movilidad y afecta a la actividad económica. En este sentido, se pide una mejor planificación y calendario de las actuaciones, así como una comunicación más clara y anticipada. Paralelamente, es puso el foco en la creciente congestión del tráfico —Barcelona es una de las ciudades más congestionadas de España— y en la necesidad de utilizar datos objetivos para evaluar políticas y mejorar la eficiencia de los desplazamientos.

Finalmente, se abordaron cuestiones operativas como la necesidad de claridad sobre las restricciones de los vehículos con etiqueta ambiental B. Mou-te per Barcelona concluyó reiterando su voluntad de colaborar con el Ayuntamiento para impulsar un modelo de movilidad planificado, previsible, coordinado y basado en datos, con apoyo político y social amplio.